La serena belleza de Cuixmala se convirtió en el telón de fondo perfecto para la boda de Marissa y Andrew. La invitación, con una delicada obra de arte de cebras, rendía homenaje a la vibrante manada que recorre libremente sus tierras. Marissa, radiante en su vestido de Oscar de la Renta, y Andrew, ambos vestidos de blanco nupcial, deslumbraban enmarcados por las bugambilias fucsias que engalanaban la ceremonia. Tras el “sí, acepto”, los invitados disfrutaron de una cena al aire libre bajo las palapas, mientras la magia de Cuixmala envolvía la velada.
